Música para el fin de semana. Cap. 011

Hace unos días se habló de la venta de todo su repertorio, unas 600 canciones, a un fondo de inversión por unos 300 millones de dólares. Me estoy refiriendo a Bob Dylan, que ha roto con un concepto con el que no estoy de acuerdo en absoluto: Los derechos de autor.

Los derechos de autor o royalties, según el país en el que se abonen, consisten en que un cantante, por ejemplo, lanza una canción al mercado y durante unos 75 años de media, cobra por cada vez que esa canción suena en un medio de difusión, ya sea una emisora de radio que la pone en un programa, una cadena de TV que la pone de sintonía, un anuncio que contiene dicha canción y muchas más situaciones. Para los autores, es un chollo y más si su obra es conocida, porque cuanto más conocida sea (ojo, porque no hablamos de calidad), más se difunde y más cobra. La esencia es que el cantante, por ejemplo, curra una vez, escribe su canción, la publica, pone a la distribuidora a trabajar para darle difusión y se limita a poner el cazo y hacer caja. Vale, al fontanero de mi barrio, que es un artista de la fontanería, le gustaría poner un grifo y cobrar por cada vez que salga el agua por él. Y digo yo: ¿Por qué el cantante, el escritor, el guionista o el director de cine pueden trabajar una vez y cobrar durante 75 años por ese trabajo que hicieron y en cambio el fontanero, el albañil, el panadero o cualquier o otro profesional, no pueden?

Yo soy un defensor de que cada uno cobre por su trabajo en su justa medida y si de obras de arte se trata, que el autor cobre por el trabajo de crearlas y por el trabajo de reproducirlas. En el caso de un cantante por cada vez que actúe en directo o por cada disco que venda, pero a partir de ahí, si esa obra es arte, debe pasar a ser propiedad de la humanidad y convertirse en parte de la cultura universal, que debe ser libre y gratuita. Pero eso de trabajar una vez y cobrar durante 75 años por el morro (él y sus herederos), creo que es una estafa a la humanidad y como tal, debería ser erradicada.

Y ya te dejo escuchar la canción de hoy que, como no podía ser de otra forma, es de Bob Dylan, pero no cantada por él, que te confieso no es alguien a quien pondría en el TOP TEN de mis favoritos, sino interpretada por Guns n’ Roses, que le dan un toque más cañero a Knockin’ On Heaven’s Door, tal vez la mejor canción de Bob Dylan.

Author: fbueno.net

Sarcástico, irónico y cáustico. Agnóstico, irreverente, apolítico, apátrida y ciertamente asocial. Defensor del abstencionismo reflexivo y amante del Rock.