Bidi no es QR

Aunque haya muchos que confundan ambos estádares y crean que es lo mismo, los códigos Bidi no son lo mismo que los códigos QR. Mientras QR es un estándar libre, de código abierto, Bidi es un estándar con tecnología privativa y propietaria de Movistar, que tiene que ser generado y leído con un software licenciado por Movistar.

Pero es que, incluso, cualquiera que no conozca los estándares, a la vista de un código Bidi y de una QR puestos juntos uno al lado del otro, puede apreciar la diferencia. Diferencia que se nota del tercer tipo de código bidimensional, como es el Datamatrix.

Imagen insertada desde codigos-qr.com

Como puedes comprobar, incluso visualmente, no se parecen en nada los tres tipos de códigos, pero ¿de dónde viene entonces la confusión? Hay dos factores clave a la hora de confundir los tipos de código. Por un lado, los tres códigos son bidimensionales. Mientras que en los códigos de barras solo interviene la disposición y el grosor de las barras en un único eje, en los código Bidi, QR y Datamatrix, la disposición de los puntos que los componen tiene sentido tanto en el eje horizontal como en el vertical. De ahí su nombre: Códigos bidimensionales.

Y ahora es donde encontramos el segundo factor que interviene en la confusión y éste es clave. Movistar, cuando crea en 2008 los códigos Bidi, tiene un (lícito) afán lucrativo y como elemento importante que favorezca ese lucro, está en usar un nombre para su desarrollo que «colabore» en crear confusión. Pretenden que la gente asocie códigos bidimensionales con códigos Bidi y está claro que en buena medida lograron su objetivo, ya que cuando la gente ve un código QR o un Datamatrix, lo llaman código Bidi. Y es curioso, porque a día de hoy los códigos Bidi, salvo en productos de Movistar, no se ven. Y no se ven, porque para generarlos y para leerlos, hay que usar software comercial. ¿Y por qué pagar dinero por aquello que puede ser gratis?

Los códigos QR surgieron en 1994 en Japón. En este país se han utilizado y se utilizan para múltiples fines y están integrados completamente en la sociedad. Desde un uso industrial para codificar piezas de automóviles, por ejemplo, hasta un uso lúdico para participar en un concurso mientras esperas al autobús en una marquesina. Los código QR son polivalentes y pueden contener texto, la clave de una red wifi, una url o los datos de contacto de una persona entre muchos otros tipos de información. Si quieres crear tus propios códigos QR, este es un buen sitio para hacerlo.

Por cierto que en la parte inferior derecha de este blog tienes un código QR que cuando pinches sobre él, se expandirá y te aparecerá el código que contiene la url de la página en la que estés y, si te apetece, podrás compartir la página con quien quieras, solo copiando y pegando la imagen del código donde tú quieras. Por ejemplo en Telegram o Whatsapp.

Actualmente, y gracias a la situación sanitaria en la que estamos inmersos, los códigos QR están resurgiendo. Comenzaron es el sector de la hostelería como una forma de acceder a la carta sin tener que tocar un papel que, supuestamente, podría estar contaminado. De esta forma coges tu móvil, lees el código y tienes en tu móvil la carta. Ahora ya se ven anuncios de TV que te ponen un código QR en la pantalla para que puedas leerlo y aumentar información sobre sus productos. Incluso programas convencionales de TV incorporan la opción de leer un código QR para acceder a la versión digital del espacio televisivo. En definitiva, los códigos QR no solo no están muertos, sino que están muy vivos y resurgiendo, pudiendo decir que en esta ocasión, el software libre prevalece sobre el software privativo.

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Author: fbueno.net

Sarcástico, irónico y cáustico. Agnóstico, irreverente, apolítico, apátrida y ciertamente asocial. Defensor del abstencionismo reflexivo y amante del Rock.