Etiquetas listas de Apple: La panacea de nada

La semana pasada, Apple presentó, como de costumbre, un producto basado en humo de colores. Nuevamente no ha inventado nada y su dudosa utilidad la irán descubriendo quienes lo compren. En este caso se trata de unas etiquetas listas, smart-tag para los más cultos, que se comportan como una baliza BLE y sirven para que en caso de que hayas perdido el objeto en el que la has puesto, desde el móvil hagas que suene un pitido y puedas localizar dicho objeto. La idea es buena, en principio, pero ni es nueva ni es muy útil, porque si la etiqueta se encuentra a más distancia de la cobertura bluetooth de tu iPhone (unos 10 metros), entonces ya puedes ponerle una vela a San Cucufato, patrón de los objetos perdidos, para que encuentre tu etiqueta lista y la lleve a casa (a poder ser la tuya, no la suya). Por cierto, que si eres de la vieja escuela, seguro que conoces la cantinela que hay que cantarle a San Cucufato para que encuentre lo que has perdido: San Cucufato, San Cucufato: Encuentra mi cartera o los cojones te ato.

Te pongo un ejemplo. Imagina que te vas de vacaciones y decides ponerle una AirTag a tu maleta y como todos sabemos que las maletas se pierden en los aeropuertos, pues va y te toca la lotería. Tú ibas hacia Dubái a ponerte la vacuna de la COVID-19, pero tu maleta decide irse a Cancún. Cuando tu etiqueta lista detecta que se ha alejado de ti (justo en cuanto facturas tu maleta), comienza a pitar. El personal del aeropuerto, hasta las narices del pitidito, arranca la etiqueta de tu maleta, la tira al suelo, la pisotea y… fin de la historia. Aunque ahora que lo pienso, se me ocurre otro final no tan feliz y es que la policía aeroportuaria paraliza la carga de equipajes en la bodega del avión como consecuencia del pitido y tú acabas dando explicaciones en el cuartelillo.

Vale. Esta situación puede que sea un poco extrema, así que vamos a analizar otra situación. Estás en casa tumbado en el sofá viendo unos de esos programas de TV que tanto te gustan, como el de la isla de no sé qué o el sálvame no sé cuántos. En esto que te das la vuelta y se te cae la cartera. Llegado el momento, decides levantarte al baño y justo en ese momento: ¡zas!, la cartera no está. Echas mano a tu iPhone y le dices a Siri: «Siri, he perdido mi cartera. ¿Dónde está?». A lo que Siri te contesta: «Sigue el pitido». Entonces tú, sigues el pitido y te lleva justo a donde está tu cartera perdida: En el suelo, delante del sillón.

Como ves, las etiquetas listas de Apple son de gran utilidad y más si pensamos que cuestan unos 40 euros cada una, por lo que para encontrar la cartera que compraste en los chinos por 5 euros y el billete de 10 que llevas para tomar un par de cañas, te ha compensado lo que te has gastado en la etiqueta lista de Apple.

Vale, es cierto y tienes razón: Hoy un hater capullo. La etiqueta lista de Apple hace muchas más cosas, como comunicarse con los iPhone de las personas que se encuentran cerca de una etiqueta perdida y hacer que éstos comuniquen al iPhone del dueño de la etiqueta dónde se encuentra. Aquí ya entramos en el tema de las posibles violaciones de la privacidad de quien encuentra la etiqueta y de quien la ha perdido y ya sabemos cómo las gasta Apple. ¿Recuerdas cuando se inició la pandemia y Google y Apple lanzaron su API conjunta para realizar un rastreo «anónimo» de los posible infectados con la COVID-19 y antes de que nadie instalara el software homologado de rastreo, Apple publicó sus propias conclusiones de dispositivos «anónimos»?

Pero además, estoy seguro de que eres un adepto a cualquier producto que lancen al mercado los herederos del Santo Jobs, que está en los cielos velando por todos los usuarios de productos Apple, así que además de ese soporte de iMac que costaba más que el iMac, te habrás comprado la funda de Hermès para la AirTag (que cuesta 10 veces más que la etiqueta lista), que te da una distinción y elegancia sin precedentes. Y es que eso es lo que más mola a los seguidores de Jobs: La exclusividad, la elegancia, el diseño de los ladrillos iPhone, el sobre-coste de los accesorios y el humo, por el que pagan religiosamente sus buenas sumas de dinero.

Pero como en este universo paralelo al mundo Apple existen montones de alternativas, te voy a contar 2. Una barata de unos 5 euros, que es tan inútil como las de Apple, pero por 5 euros ¿quién no se compra una baliza BLE para jugar un rato y ver sus posibilidades? Y es que alguna posibilidad interesante sí tiene, como el ponerla en una mochila y si te levantas del garito de turno y te alejas de la mochila, que empiece a pitar. Eso también lo hace la etiqueta lista de Apple, pero entre 40 euros y 5, no hay color. Y ojo, que funcionan. Yo hace ya unos 3 años que compré una de estas y cumple con su cometido y además, sigue funcionando.

La segunda opción es algo más cara. Se trata de la V-Multi Tracker que comercializa Vodafone. El precio inicial es de 24 euros, pero tiene una suscripción mensual de 2 euros. La etiqueta tiene un chip GPS y conectividad Wifi, bluetooh y GSM en las bandas de 800, 900, 1800 y 1900 MHz. A partir de aquí, la etiqueta está permanentemente geolocalizada y accesible su ubicación desde el móvil. A que visto así parece mucho más útil que simplemente pitar cuando se aleja la etiqueta de tu móvil. Estas etiquetas las puedes poner en la ropa de una persona mayor con alzheimer, en la de un niño, en el collar de tu perro, en la bicicleta o donde más te guste y siempre sabrás dónde está la persona o el objeto donde las has colocado.

Como decía Henry Ford, busca, compara y si encuentras algo mejor (que los productos de Apple), cómpralo.

Author: fbueno.net

Sarcástico, irónico y cáustico. Agnóstico, irreverente, apolítico, apátrida y ciertamente asocial. Defensor del abstencionismo reflexivo y amante del Rock.